Practicarás ejercicios de respiración, meditación y relajación para reducir el estrés y la ansiedad, mientras fomentas un equilibrio emocional esencial para conectar con tu bebé. También realizarás movimientos suaves que fortalecerán tu cuerpo, mejorarán la circulación y aliviarán molestias comunes del embarazo. Estas prácticas te ayudarán a descansar mejor y sentirte más tranquila, empoderada y preparada para este hermoso proceso.